Resultados del Índice Elige Educar 2026: Jóvenes son quienes más valoran a los profesores, pero se muestran poco interesados en seguir ese camino
La docencia supera a Medicina en estima personal y alcanza su mejor evaluación en los últimos años. Pese a ello, las condiciones de trabajo y las expectativas económicas siguen dificultando la incorporación de nuevas generaciones al aula.
La docencia superó este año a Medicina como la profesión más valorada a nivel personal por los chilenos, algo que ocurre por primera vez según los datos del Índice Elige Educar 2026.
Así, mientras un 33% de los encuestados señala que los profesores son los profesionales que más aprecia, un 31% se inclina por los médicos. De esta forma, el índice, elaborado por la organización del mismo nombre y NielsenIQ, revela una mejora en la percepción de la profesión docente en el país.
Sin embargo, el estudio también evidencia algunas contradicciones. Una de las más llamativas se observa entre los jóvenes: pese a que aquellos de 18 a 24 años tienen la percepción más favorable de la docencia, entre los 18 y 25 años se registra el mayor desinterés ante la posibilidad de estudiar Pedagogía o de que sus hijos sigan esa carrera. Un 45% manifiesta desinterés, frente al 37% de las personas de 26 a 35 años.
Más conveniente
Consuelo del Canto, directora de Investigación e Incidencia de Elige Educar, explica que aunque existe un reconocimiento de la importancia de los profesores, las dificultades asociadas al ejercicio de la profesión, entre ellas las remuneraciones y las condiciones laborales, pueden desincentivar a quienes consideran seguir ese camino. Los profesores “son demasiado importantes, los valoramos, creemos que son fundamentales para el desarrollo del país. Pero no es para mí, gracias”, indica, aludiendo al pensamiento detrás de estos resultados. “En el fondo, se cree que no se les retribuye como se debería”.
Ruth Arce, directora del Magíster en Currículum y Evaluación Educativa de la U. Diego Portales y especialista externa a esta medición, coincide en que las expectativas económicas pueden influir en la decisión. “Hay una visión romántica de la pedagogía; la idea de cambiar el mundo, de dar oportunidades”, plantea. Pero al momento de elegir una carrera —una decisión que también se ve mediada por las familias y el entorno—, puede producirse una especie de “aterrizaje forzoso”, agrega.
“Si tengo la oportunidad de estudiar otra carrera que me retribuya más, voy a tomar esa decisión porque es más conveniente. No es lo que más me gusta, pero me es más conveniente”, comenta.
Violencia y estrés
A nivel general, la valoración de la profesión docente alcanzó este año 52 puntos de un máximo de 100, seis más que en 2025 y su nivel más alto hasta ahora. El aumento marca además la primera vez que predominan percepciones positivas sobre negativas.
“Después de muchos años de estabilidad, sobre todo los últimos cuatro, este año se ve este salto estadísticamente significativo”, destaca Del Canto.
Para la investigadora, este avance puede relacionarse con un mayor reconocimiento del papel que cumplen los profesores frente a desafíos como el avance de la inteligencia artificial y la creciente diversidad de las aulas.
Arce, en tanto, cree que la pandemia pudo contribuir a modificar la percepción ciudadana sobre la profesión. “Se abrió la sala de clase y se abrió la escuela como nunca antes se había visto. (…) Ese conocimiento se produce en un momento, pero se madura de manera posterior”, comenta al respecto, señalando que las familias pudieron conocer de cerca las interrupciones, dificultades y desafíos cotidianos que enfrentan los profesores, entendiendo más sobre la complejidad de su trabajo.
A propósito de este último punto, la mirada sobre las condiciones de trabajo sigue siendo poco favorable: aunque mejoró respecto de los 29 puntos del año pasado, el subíndice de perspectiva laboral llega a 35, de un total de 100. Además, cuando se pregunta por los principales problemas que enfrenta el trabajo docente, la violencia o las agresiones en los establecimientos encabezan las menciones (25%), seguidas de los sueldos insuficientes (18%) y la sobrecarga de trabajo y estrés (18%).
Para Del Canto, el desafío es que el reconocimiento hacia los profesores se traduzca en mejores condiciones para ejercer, de manera de atraer a nuevos talentos y favorecer la permanencia de quienes ya están dentro del aula.
Justamente, desde NielsenIQ, Javier Orellana, su Sales Associate Manager, destaca que los resultados del Índice Elige Educar “constituyen un insumo relevante para enriquecer la conversación pública y orientar decisiones”.
Metodología
La versión 2026 del Índice Elige Educar fue levantada en enero de este año, con una muestra de 1.100 personas mayores de 18 años, residentes de los principales centros urbanos del país. La medición se elabora desde 2009 y apunta a conocer la percepción ciudadana sobre la profesión docente en Chile.
Fuente: El Mercurio, domingo 25 de octubre de 2026, Cuerpo A.