Los diarios de vida no pasan de moda
Uno de los diarios de vida más famosos del mundo es el de Anna Frank. En esas páginas ella relata sus días mientras estaba escondida con su familia durante la II Guerra Mundial. Y reflexiona; cuenta desde cosas triviales e incluso divertidas, hasta sus ideas acerca de la maldad y el odio. Los expertos aseguran que escribir su diario ayudó a Anna a sobrellevar con mayor bienestar ese tiempo tan duro, pues fue como tener un amigo a quien contarle lo que le ocurría, es decir, experimentar una verdadera compañía.
La experiencia de Anna Frank, si bien es extrema, es inspiradora para muchos adolescentes hoy, que han probado a causa del Covid la soledad y el encierro. Un diario de vida puede ayudarles a estructurar ideas, a reflexionar, ver distintas aristas de los eventos e invitarlos a buscar el espacio y el silencio para pensar y escribir. Para quienes se animen a esta práctica se les recomienda hacerse el hábito de escribir un párrafo cada día; narrar las situaciones gratificantes y preguntarse por qué nos dejaron tan contentos y también expresar los sentimientos negativos. Escribir para uno mismo tiene, entre otros beneficios, darle importancia al hecho de mirar la propia existencia y sentirnos protagonistas. Indirectamente, además, brinda la ocasión de leer esas líneas tiempo después y ver el recorrido que se ha hecho y los aprendizajes propios.
Otros factores positivos de un diario de vida son:
- Ayuda a organizar el pensamiento
- Favorece el autoconocimiento
- Promueve la dotación de sentido a nuestras experiencias de vida
- Es un repositorio de recuerdos
- Estimula la creatividad (hacer planes, concretar metas, ideas de viajes, etc.)
- Ayuda a convivir con las emociones en equilibrio
- Es una herramienta para tomar mejores decisiones.
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How journaling can help you in hard times https://greatergood.berkeley.edu/article/item/how_journaling_can_help_you_in_hard_times