Violencia escolar y autoridad docente: una conversación necesaria

 ·  Por Marcela Paz Muñoz I.

En el pódcast Educar Conectados, José Joaquín Brunner, sociólogo, profesor emérito de la Universidad Diego Portales, investigador del Instituto de Alta Investigación de la Universidad de Tarapacá y director de la Cátedra UNESCO de Políticas Comparadas de Educación Superior, reflexiona sobre el aumento de la violencia en los establecimientos y plantea la urgencia de recuperar la autoridad docente y reconstruir la comunidad escolar.

Violencia escolar y autoridad docente: una conversación necesaria

En un contexto marcado por hechos de violencia en distintos establecimientos educacionales, el debate sobre la convivencia escolar ha cobrado una nueva urgencia. En conversación con Revista Educar, José Joaquín Brunner advierte que es necesario comprender este fenómeno en su complejidad y evitar simplificaciones.

Según plantea, no existe una única violencia, sino múltiples formas que responden a distintas causas. Entre ellas, destaca la presencia de microagresiones cotidianas —físicas, psicológicas y digitales— que forman parte de la vida escolar y que hoy se ven amplificadas por el uso de redes sociales, extendiéndose más allá del espacio del colegio.

En este escenario, uno de los aspectos que más le preocupa es la pérdida de autoridad docente. A su juicio, esta no se impone por ley ni mediante mecanismos de vigilancia, sino que se construye a partir de la formación, el reconocimiento social, condiciones laborales adecuadas y una cultura escolar que vuelva a situar la enseñanza en el centro.

Desde esta perspectiva, advierte que las respuestas centradas exclusivamente en medidas punitivas o de control no abordan el problema de fondo. Si bien pueden ser necesarias en ciertos casos, no pueden transformarse en el eje principal de la discusión.

Para el académico, el desafío principal radica en reconstruir la comunidad escolar. Esto implica fortalecer las relaciones entre docentes, estudiantes, familias y directivos, en un contexto donde predominan la desconfianza y la fragmentación. Sin un clima de convivencia basado en el respeto y en un orden legítimo, resulta difícil avanzar en mejores aprendizajes.

Asimismo, cuestiona la tendencia a trasladar a la escuela problemáticas sociales más amplias, como la delincuencia, la desintegración familiar o los problemas de salud mental, sin los recursos ni apoyos necesarios.

En esa línea, enfatiza la importancia de fortalecer el vínculo entre la escuela y el hogar, entendiendo la diversidad de realidades familiares actuales. Más que intentar sustituir a la familia, se trata de construir una relación colaborativa que permita acompañar de mejor manera a los estudiantes.

Finalmente, Brunner destaca el rol central de los docentes en la sociedad. A pesar de los desafíos, sostiene que siguen siendo actores fundamentales en la formación de las nuevas generaciones y llama a no perder de vista el sentido de la educación: formar personas capaces de convivir, aprender y desarrollarse en sociedad.

Te puede interesar

Comentarios

Aún no hay comentarios. ¡Sé la primera persona en comentar!

Para comentar necesitas una cuenta gratuita de Grupo Educar.

Ingresar Crear cuenta gratis