Premio LED abrió sus nominaciones en su cuarta versión: liderazgo directivo que transforma la educación
Desde el martes 12 de mayo se inició una nueva convocatoria del Premio LED, que reconoce y premia a directores que están generando cambios reales en sus comunidades educativas a lo largo del país.
En un contexto en el que los desafíos del sistema escolar chileno se vuelven cada vez más complejos, poner en valor el liderazgo educativo se vuelve una tarea urgente. Bajo esta premisa, se abrió una nueva versión del Premio LED (Líderes Educativos Directivos), iniciativa que en 2026 cumple su cuarta edición y que busca relevar el impacto de los directores que, desde la gestión escolar, están impulsando transformaciones concretas en el aprendizaje y bienestar de sus estudiantes.
En conversación con Bernardita Yuraszeck, presidenta ejecutiva de Fundación Impulso Docente, conocimos los principales énfasis de esta nueva versión y el impacto que ha tenido el premio en el sistema educativo.
La convocatoria –que estará abierta hasta el 5 de junio– espera superar las 1.500 nominaciones a nivel nacional, reflejando la diversidad de realidades educativas del país: desde salas cuna y jardines infantiles hasta escuelas y liceos, en contextos urbanos y rurales, y en todos los tipos de dependencia.
El proceso de nominación está diseñado para ser accesible y participativo. Estudiantes, docentes, apoderados, sostenedores e incluso los propios directores pueden postular a directores que consideran líderes y que están marcando una diferencia. La invitación es clara: identificar, visibilizar y premiar a aquellos directores cuyo liderazgo está generando impacto.
Un reconocimiento a directores que marcan la diferencia
El Premio LED pone en el centro a los directores como actores clave del sistema educativo. No se trata solo de reconocer trayectorias individuales, sino de visibilizar liderazgos que logran movilizar comunidades completas y mejorar los aprendizajes. Tal como señala Bernardita Yuraszeck, el foco del premio busca destacar lo que sí funciona, para inspirar a otros, aprender y fortalecer la educación en Chile.
Las cinco categorías del premio –que incluyen Aprendizajes base, Convivencia e inclusión, Innovación educativa, Educación inicial y Articulación con el medio– permiten destacar a directores que están liderando procesos relevantes en distintos ámbitos del quehacer escolar.
En este sentido, uno de los aportes más relevantes del premio ha sido justamente visibilizar el rol del director, muchas veces menos presente en la discusión pública, pero fundamental en la implementación de las políticas educativas y en la mejora de los resultados de aprendizaje.
Una comunidad de directores que aprende y colabora
Más allá del reconocimiento, el Premio LED ha permitido consolidar una red de directores destacados a nivel nacional. A la fecha, ya son 90 los premiados en versiones anteriores, quienes hoy forman parte de una comunidad que comparte buenas prácticas, aprendizajes y desafíos.
Este espacio no solo ha generado colaboración entre pares, sino también oportunidades de formación, acceso a redes y participación en instancias de incidencia, aportando con su experiencia a la mejora del sistema educativo. Asimismo, estos directores han levantado temas clave como la necesidad de reducir la burocracia escolar y fortalecer una convivencia más formativa, evidenciando los desafíos que enfrentan en el día a día de sus comunidades educativas.
De esta manera, el premio cumple un doble rol: reconocer a los directores que están haciendo bien su trabajo y, al mismo tiempo, posicionar su rol como clave para el desarrollo educativo del país.
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