3 estrategias para implementar la mentalidad de crecimiento

 ·  Por Marcela Muñoz

En Estados Unidos y en España ya se trabaja sobre esta forma de aprender.

3 estrategias para implementar la mentalidad de crecimiento

En Estados Unidos y en España ya se trabaja sobre esta forma de aprender. En Chile, un grupo de estudiantes se empapa con esta manera de trabajar cuya premisa es que la inteligencia opera como un músculo que se puede desarrollar a través de la práctica y estrategias de aprendizaje.

 

Asegura Susana Claro,  Ph. D. en Economía de la Educación de la U. de Stanford y académica de la nueva Escuela de Gobierno de la Universidad Católica de Chile, que  la mentalidad de crecimiento es un concepto acuñado por la profesora de la Universidad de Stanford Carol Dweck, sobre las creencias que tienen las personas respecto a la naturaleza de su inteligencia o sus capacidades.

 

Las personas que muestran mentalidad de crecimiento –dice Claro– creen que la inteligencia es como un músculo que puede aumentar a través de la práctica u otras estrategias. “La neurociencia hoy entrega evidencia de que esta creencia no está alejada de la realidad. Se ha visto que la densidad de materia gris del cerebro aumenta en personas y animales que aprenden cosas nuevas, ya que se crean nuevas conexiones neuronales durante el proceso de aprendizaje”, explica la académica de la UC.

 

Sucede que la profesora Dweck, junto a otros investigadores, ha observado que las personas que tienen mentalidad de crecimiento tienden a enfrentar los desafíos con una actitud diferente a la de aquellos que creen que la inteligencia es algo fijo y determinado. “Cuando enfrentamos una situación sin mentalidad de crecimiento es más probable que nos frustremos con un fracaso o que tendamos a evitar situaciones que nos ponen en riesgo de parecer ‘tontos’ en vez de focalizarnos en la oportunidad de crecer que trae”, indica Susana Claro.

 

“A través de una mentalidad de crecimiento es posible aprovechar mejor las oportunidades, si las tiene. En general, tendemos a creer que la naturaleza del cerebro es inmutable o fija, es decir, que no importa cuánto nos esforcemos o trabajemos, nuestras habilidades no van a aumentar, y este pensamiento limita nuestras posibilidades y nos desmotiva”, dice Susana Claro.

 

¿Cómo implementar la mentalidad de crecimiento en el aula?

  1. En primer lugar, normalizar el error. Esto implica dejar de castigar el error con nuestros comentarios y gestos, y por el contrario, transmitir a los alumnos que equivocarse es parte natural del proceso de aprendizaje. Al hacerlo, se crea un ambiente en que los estudiantes se sienten seguros y se atreven a participar ya que el profesor y sus compañeros no estarán buscando pillarlos en un error, sino que la energía estará puesta en ayudarlos a corregir sus errores y aprender.
  2. En segundo lugar, la evidencia señala que es mejor elogiar el esfuerzo que el talento o la capacidad. Al hacerlo estaremos enviando el mensaje de que lo que determina el éxito no es algo que viene dado, sino que es algo que depende de ellos.
  3. Por último, enseñarles a los niños cómo funciona el cerebro. Explicarles que el cerebro es plástico y que al aprender algo nuevo se fortalecen las sinapsis, contribuye a que tengan una mentalidad de crecimiento e, incluso, tiene impactos en los resultados académicos.

 

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